Después de lo ocurrido aquella prendida noche, el hecho que Chris venga a quedarse a mi casa se había vuelto una cosa cotidiana durante semanas, beso de buenos días y buenas noches eran poco con lo ardiente que se habían vuelto mis días, cada momento que pasaba él se me insinuaba de distinta manera, de algún modo todo se estaba convirtiendo en algo muy similar a mi pasado. Pero tratar de comparar las cosas sé que sería un tanto cruel para él y lo último que quería era hacerle daño
Aquella mañana fue diferente a las demás, no encontraba entre mi cama a él, lo primero que vi en la mañana no fueron sus bellos ojos plateados si no que un espacio vacío a mi lado, de algún modo esto me trajo un poco de tristeza, mientras que apoyaba mi brazo en la ilusión de mis ojos que veían a mi lado una imagen de aquel rubio chico. Simplemente me estaba volviendo loco al pensar semejantes cosas…pero no podía engañarme a mí mismo…sabía que lo que deseaba en este momento era sentir el suave cuerpo de Chris
Ya la mañana se acababa y debía dirigirme a el hospital, aquel día se vía bastante despejado mientras que conducía hacia el trabajo, de pronto de algún modo mi cuerpo creaba una extraña incomodidad, aunque me lo preguntara no podría responderme, aquella sensación de que te faltaba algo, donde en tu interior se sentía un vacío, pero sabía que a lo largo del día encontraría la respuesta
Ya cuando llegue a la instalación el ambiente se notaba diferente, aunque no podía darme cuenta que faltaba, “aquello” que me hacía falta en mi interior podía verse como algo bastante importante porque no podía dejar de pensar en ello
Ya cuando comenzaba a iniciar mi trabajo, luego de revisar a algunos pacientes, mientras mi mente se encontraba totalmente perdida, lentamente la respuesta comenzaba a aparecer, ya que aquel incomodo chico no había aparecido en todo el día
Rápidamente comencé a preocuparme ya que él siempre se dedicaba a molestarme o tratar de avergonzarme, o simplemente se subía encima mío para tratar de arrebatarme algún beso…extrañamente hoy no había ningún alboroto, se sentía el silencio inmutante. Pero, de algún modo eso se sentía bastante incomodo que llegaba a ponerme nervioso de pensar que algo le pudo haber ocurrido
Ya la primera parte de mi trabajo había concluido y la hora de comer iniciaba, con mucha fe pretendía encontrarme en el casino con él, pero tampoco apareció en ese lugar, rápidamente almorcé y me dirigí hacia la recepción para preguntar si es que el había asistido hoy al trabajo y para mis malas noticias me dijeron
- “los practicantes no trabajan ni hoy ni mañana ya que se los habían dado libre”
Caminando lentamente y cabizbajo en dirección a mi oficina, la pena me inundaba ya que quería al menos poder verlo como todos los días, pero de un momento a otro una exaltación junto con una gran idea me vinieron a la mente, -ya que si no puedo verlo…al menos puedo escuchar su dulce voz- sacando rápidamente mi teléfono celular y marcando despavoridamente su número que ya me había aprendido de memoria…ya cuando comencé a escuchar el tono de marcado aquella grabación rompió todas mis esperanzas, una y otra vez en mis intentos sonaba las mismas e insoportables palabras “este celular está apagado o fuera de servicio por favor intentar más tarde”
Aquella rabia que me invadía hizo que lanzara lejos el celular y no me quedo más que apoyarme a revisar unos papeles que había en mi escritorio. Pero, aquella obsesión hacia todo con menos valor y nada guiaba a su sentido, lentamente el cansancio me devoraba y mis ojos comenzaban a cerrarse, ya sin oponer resistencia me quede dormido entre mi escritorio
Ya que no podía tener entre mis brazos a mi sometido chico, mientras dormía mi cuerpo asumió que debía soñar con él ya que sus imágenes se repetían una y otra vez en mi cabeza y entre ellas resonaba, “te necesito”
Aquellos deseos me hacían verlo ahí sometido en la cama pidiéndome que abuse de el…nada me detenía para acercarme y que comenzara a aprovecharme de la situación, sin parar lo devoraba a besos en distintas partes de su cuerpo, pero no era como las demás ocasiones, en esta lo veía con un traje de sirvienta, con una falda bastante corta, cosa que me excitaba hasta explotar…la lujuria me invadía ya que mis manos se desviaban debajo de sus ropas y con mis dedos bastante traviesos me dirigía hacia sus partes nobles para darle placer, ya este llenándome de gemidos y apretando con sus manos mi espalda me pedía más y más, cuando estaba en lo mejor…a lo lejos una voz comenzaba a decirme…”despierta”…”vamos a cerrar el hospital”…yo con mis ojos entrecerrados lo quede mirando con un odio interior y solo le dije al conserje que me interrumpía – no se preocupe ya me iré a mi casa-
Levantándome un poco exhausto y bastante sudado. Comencé a caminar a mi auto prendiendo un cigarrillo, aun adormecido comencé a conducir pero no tenía ninguna intención de llegar a mi casa porque estaba seguro que él no estaría ahí, así que junto a mi vehículo me dirigí al centro de Londres donde la fiesta era eterna, cuando llegaba estuve estancado entre una ilimitada línea de autos que no avanzaba, ahí seguía pensando sobre aquel chico que ya me estaba volviendo loco, pero aun así aunque lo pensara de esa manera seguía atrayéndome, de pronto una idea un tanto infantil se me vino a la mente y rápidamente me dirigí a un bar donde podría tomar hasta desvanecerme, un lugar un tanto elegante que tenía rojos manteles en sus mesas y una hermosa mirada hacia la calle, ahí en una esquina de este me senté con una botella de ron para olvidar las cosas, mi vaso nunca estuvo vacío y había perdido un poco la cuenta de cuanto llevaba
Aunque siguiera tomando este no me provocaba nada, aún seguía en mi mente ese nombre, que resonaba una y otra vez…no sabía la manera de cómo sacármelo de la cabeza, aunque realmente no quería que desapareciera de mi cabeza…entre sobrio y ebrio me decía a mí mismo
- ¿realmente puede ser que una persona me esté haciendo olvidar a Cecil?, todo se vuelve tan confuso que hasta perdía la imagen de mi amada…no puedo perdonarme el hecho que este reemplazándola…aunque, de algún modo siento que el amor me está invadiendo al pensar en Chris
Luego de hundirme entre mis pensamientos mi mirada se mantuvo fija entre aquella imagen de la calle, infinitas personas que iban y venían…entre ellas habían muchas parejas caminando de la mano y algunas un poco más cariñosas, de pronto mi cuerpo se paralizo con aquella visión que mis ojos me entregaban, entre aquella multitud podía ver claramente a Chris, pero este no iba solo…una hermosa chica rubia le tomaba del brazo de una forma muy cariñosa, estos caminaban muy lento y se veía entre sus sonrisas que la estaban pasando muy bien…
En aquel momento mi cuerpo creo una enorme impotencia, mi puño se cerraba con mucha rabia y rápidamente deje el dinero que correspondía a la cuenta entre la mesa, me puse de pie y con una rapidez casi de correr Salí a la calle para encontrarlo, mezclándome entre aquella gente, pasando bruscamente sin importarme nada, cuando pude llegar donde ellos Chris me quedo mirando de una forma muy extraña y diciéndome - ¿Qué haces aquí Matthew?- sin responderle nada lo tome del brazo quitándoselo a esa chica, comencé a correr en indeterminada dirección, no podía resistir el enojo y solo insistía en tirar del brazo a Chris mientras corría sin detenerme, ya cuando ni siquiera yo sabía dónde nos encontrábamos me detuve soltándolo…y este de momento comenzó a gritarme muy enfurecido
- ¿Qué tratas de hacer...acaso no puedo pasear tranquilo?
Lentamente me acerque a el abrazándolo muy fuerte, luego lo quede mirando fijamente a los ojos y después de un apasionado beso que lo hizo gozar le dije con suaves palabras
- Tu eres mío…conseguiste conquistarme ahora nadie lograra que te deje ir… ¿entendiste?
Mientras que lo devoraba una y otra vez sin dejarlo respirar en un sinfín de besos, lentamente la histeria me dominaba y mordía su labio para saber si era así que podía encontrarme con él en esta cálida noche estrellada…
De pronto Chris con una pequeña sonrisa alejándose de mi comenzó a decirme tocando a la vez su mordido labio
- ¿acaso te pusiste celoso al verme con mi hermana?
Aquella frase que me dijo me impacto y a la vez me hizo ponerme muy sonrojado, las palabras no podían salirme con claridad ya que me había equivocado y había actuado como un niño…solo acudí a decir dos palabras
- Lo sien…
Sin poder terminar la frase Chris me interrumpió dándome muchos besos consecutivos, aquella sensación era incomoda ya que no me sincronizaba con ninguno y me veía muy torpe…pero entre uno de esos besos me dijo algo que realmente me cautivo
- Me alegra que estés celoso, así me doy cuenta cuanto te importo…
Luego de aquellas palabras este cruzando sus manos entre mi cuello seguimos uniendo nuestros labios por horas, aquel foco de luz que nos alumbraba parecía el final de una obra de arte que solo podía terminar en un hermoso final feliz…pero no solo sería un final feliz sino que también debía ser placentero
Luego de caminar de la mano algunas calles encontramos un hotel bastante hermoso con una mirada hacia el Big Ben, eso me trajo muchas ideas perversas a mi mente
Apoyando el suave y desnudo cuerpo de Chris contra el cristal que mostraba todo Londres, rodeaba mi mano sobre su cuerpo tocándolo por todos lados, mi lengua hacia el mismo trabajo pero esta le traía algunos orgasmos al pasar por ciertas partes de su cuerpo
Ya cuando lo tenía bastante ardiente, presionando mi miembro contra su cuerpo comenzaba a entrar en él, este con aquellos gemidos que tanta emoción y pasión me hacían avanzar, y al mismo tiempo me daban una infinita excitación que hacía que mi cuerpo entrara y saliera de el a su voluntad…este apoyando sus manos entre el vidrio podía excitarse cada vez más porque notaba como le daba vergüenza que alguien pudiera verlo, aunque eso a mí de algún modo me ahogaba en placer…ya mientras estábamos a punto de terminar con nuestro placer…Chris me quedo mirando con unos ojos lujuriosos mientras me decía entre orgasmos
- Te diré algo…esta faceta vergonzosa de mí solo la podrás ver tu…así que no debes de que ponerte celoso ya que este cuerpo es tuyo y podrás tenerlo cuando quieras…
Encantado por aquellas palabras comencé aquella fricción más rápida mientras me acercaba a su oído diciéndole lentamente y remarcando mi aliento para darle escalofríos
- Eres lo más importante para mi…te amo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario