Aquella mañana se encontraba bastante nublada, y yo me encontraba conduciendo hacia mi trabajo. La cantidad de autos en las calles era regular y podía irme con calma, aunque mi mente se encontraba fuera de mi cuerpo por todas las cosas que habían pasado últimamente. Incluyendo aquel beso que me dio ese chico, -¿en que estará pensando?-
Ya cuando llegaba al hospital deje estacionado el auto en mi sitio personal y cuando venía entrando al vestíbulo vi como aquel chico rubio entraba en el ascensor. Rápidamente corrí para alcanzarlo y nos quedamos a solas dentro, con mucha agresividad tome sus manos apoyándolos contra la pared y con mi rostro frente al suyo le decía arrogantemente
- ¿Qué tratabas de hacer ayer?
Aquel chico con su rostro cabizbajo y bastante sonrojado, se impulsó rápidamente más cerca robándome un beso otra vez mientras que luego posaba su dedo índice entre su expuesta lengua y diciéndome muy atrevidamente
- Esto… ¿hay algún inconveniente?
Yo muy exaltado y a la vez muy tenso me moví hacia atrás mientras le decía – ¡¡estás loco ambos somos hombres!!...además no deberías hacer esto- luego de que el un poco lastimado corriera la mirada me dijo entre susurros luego de una burlona risa –tus labios no me demostraron lo mismo ayer- mientras que corría fuera del ascensor y me giñara un ojo, aquella vergüenza me era inevitable y esa misma sensación era insoportable ya que de alguna forma me hacía sentir especial, ya cuando llegaba a mi oficina tome asiento posando mi mano entre mi rostro despeinándome porque ya no podía entender que sucedía, no podía aceptar el hecho de que me estuviera atrayendo un chico… para mi es imposible
Ya luego de algunas horas de tomar poca atención a mi trabajo y pensar continuamente sobre lo mismo…aquellas imágenes de ese beso no podían salir de mi mente, era realmente confuso, aquel amor de mi juventud se escapaba de mis manos junto con mi razón…aunque realmente si me lo preguntaba. Él no me disgusta…pero no lo sé, ¡¡debo concentrarme en el trabajo!!
Ya cuando la tarde estaba a punto de terminar la curiosidad me inundaba y comencé a investigar sobre aquel chico. Su nombre es Chris Galleger, 22 años de edad, egresado de la carrera de medicina en una de las más prestigiosas universidades, hijo de George Galleger uno de los hombres más poderosos con poder ejecutivo en la capital, actualmente vive solo en un departamento y alejado de su familia por razones desconocidas, no había más información que eso, además de que era conocido por el nombre de “león plateado”, de algún modo el estar investigando sobre el me dejaba fuera de lugar porque si pensaba razonablemente es como si me estuviera interesando en el... -aargg!! Mejor no pensare más en el tema y me iré a mi casa- luego de arreglarme y abrigarme un poco ya que hacia bastante frio cuando estaba a punto de salir del hospital, un operario me detuvo desmesuradamente y me encargo el poder llevarle un documento a un practicante. Este me dejo una dirección y sin peros me dirigí hacia el lugar
Ya mientras conducía, el cielo comenzaba a tornarse cada vez más gris, las nubes comenzaban a tronar y lentamente comenzaba a lloviznar, rápidamente me dirigí hacia el lugar el cual resultó ser un elegante departamento, luego de preguntar en recepción me dirigí al lugar y cuando me encontraba frente a la puerta a punto de tocar, esta comienza a abrirse, cuando vi la persona que se asomó la impresión fue tremenda ya que era aquel chico llamado Chris, este al mismo tiempo que yo se impresiono de igual manera mirándome con unas mejillas bastante sonrojadas y un brillo hermoso en sus ojos que me persuadía, de momento mis palabras no salían de mis labios y solo pude reaccionar en entregarle los archivos para luego salir rápidamente de la escena, en el mismo instante al ver que me iba Chris corrió hacia mí, al voltearme rápidamente y besándome bruscamente, sus labios sabían a fresa y eran bastante suaves, al saborear continuamente con aquella lengua entre la mía, aquel sentimiento me daba escalofríos y al mismo tiempo un placer infinito, los pensamientos eran nublados y nada me dejaba razonar. Lentamente este me llevaba caminando paso a paso dentro de su departamento con mi corbata agarrada entre su puño
Ya cuando estábamos dentro este me lanzo agresivamente al piso mientras que continuaba sin cesar besándome y tocando bajo mi camisa. Sus dedos eran tibios y creaban muchas cosquillas en mi cuerpo, de pronto me di cuenta que esto ya no podía parar y que inclusive mi cuerpo pedía más e inconscientemente lo acorrale entre el piso dando vuelta la situación y comencé a besarlo locamente mientras los desvestía. Ya cuando lo tenía entre el suelo ahí sumiso entre mis brazos vi aquel rostro sonrojado y mi cuerpo volvió en razón, rápidamente con la ropa toda destartalada me apoye entre la puerta y cubriendo mi rostro de la vergüenza le dije
- Lo siento esto no puede pasar, yo soy un hombre…esto se está volviendo muy confuso
Rápidamente aquel chico se paró sin la parte superior de sus ropas y con mucha pasión se acercó para intentar besarme, yo rápidamente le corrí el rostro y abrí la puerta para irme corriendo, sin mirar hacia atrás alarmante llegue hacia mi vehículo, un poco nervioso tratando de arrancar el auto consiguiéndolo después de algunos intentos, ya que cuando me iba la mirada se tornó hacia aquel piso y ahí entre la baranda se encontraba el triste joven
De camino a mi hogar mientras que conducía y fumaba, aquellos pensamientos sobre lo que había hecho me atormentaban ya que de alguna forma estaba actuando sobre mi autorización, mi cuerpo actuaba por sí mismo y lo peor de todo era que este se sentía bastante bien. Conduciendo bastante irresponsable y casi chocando muchas veces, trataba de quitar esos pensamientos moviendo mi cabeza hacia los lados rápidamente, mientras que me decía a mí mismo con unos susurros un tanto temblorosos - ¿Qué puede estar pasándome?- cuando me ponía a pensar en la respuesta, aquella imagen de Chris sonrojado entre el piso ahí sin polera me hacía ponerme nervioso y la excitación me inundaba, ya no podía seguir con esto de algún modo todo se tenía que acabar
Ya cuando llegue a mi hogar mi querida mascota se encontraba durmiendo y con mucho cansancio subí al segundo piso para recostarme un rato, ahí mirando hacia el techo con la mano extendida apoyada entre mi cabello no paraba de pensar en Cecil y Chris, ya que mientras más lo pensaba, mas similares se me hacían, además aquella frase “deberías sonreír más”, no puedo soportar esto de algún modo siento que voy a colapsar esto es mucho para mi
De momento me levante de mi litera y me dije a mi mismo con mucha decisión
- Lo mejor será que de ahora en adelante lo comience a evitar, así puedo ahorrarme bastantes malentendidos, cuando lo vea en el trabajo le hablare como a cualquier persona
Aquella noche pude considerar el sueño mientras que descansaba en mi cómoda cama, aunque aquellos sueños que mantuve a lo largo de la noche solo se trataban de Chris, Chris y Chris…de alguna manera siento que me estaba obsesionando como si fuera un niño enamorado, pero aquello no podía ser así yo me había prometido a mí mismo que no me podría volver a enamorar de nadie más y solo me concentraría en salvar vidas como el doctor reconocido que soy
Ya al día siguiente la lluvia constante mantenía como ríos las calles, aquella mañana la fila de autos que se encontraba era insoportable y aquel sonido de las bocinas que sonaban sin detenerse lo acompañaba, ya luego de unas horas en aquel tumulto conseguí llegar a tiempo a mi trabajo y cuando me encontraba en la entrada para marcar mi llegada, vi como venía Chris con un paraguas negro y bastante abrigado cubriendo parte de su mentón con una bufanda blanca, de momento cuando este cruzo su mirada con la mía, de inmediato trate de hacer pasar a común la situación dándole los buenos días, este con algo de lujuria se acercó a mi dejándonos frente a frente y ya sintiendo su aliento este me decía fríamente - ¿ de esta forma me piensas saludar?- mientras que con la indiferencia se retiraba rápidamente, de algún modo mi brazo se lanzó a alcanzarlo, pero mis ojos se mantuvieron ahí mirando la silueta que se hacía cada vez más pequeña al verlo irse
De algún modo me sentía un poco desilusionado conmigo mismo y pase todo el día pensando sobre lo ocurrido, estaba un poco arrepentido de haber tratado a Chris de esa forma, pero creo que lo mejor era seguir de esta manera y así el no comienza a hacerse ilusiones con respecto a mi
Si me ponía a pensar había estado actuando como un niño estos últimos días, aunque esta sensación me traía muchos recuerdos, “el amor”…para muchas personas puede ser una palabra con mucha alegría…pero para mí esto solo me trae melancolía, cuando trato de recordar a aquel amor que mantuve en mi juventud mis propios recuerdos hacen borrón y cuenta nueva para poder salvarme de las lágrimas, y aunque lo intente el solo hecho de pensarlo me creaba un nudo en la garganta, ya hace pocos días ese malestar comenzó a desaparecer y esas imágenes fueron sustituidas por aquel chico de ojos plateados que aparece en cada pensar que traía, si realmente me estuviera enamorando de sus acciones no sabría que hacer ya que le prometí a mi ser no volver a hacerlo…aunque mi cuerpo comenzaba a moverse sin consentimiento de mis acciones cuando me encontraba frente a el
Nunca pude saber perfectamente que era realmente estar enamorado, algunos dicen que se siente cosquillas en el estómago, otros que el día se vuelve el mejor si estas con esa persona, pero la ciencia que yo manejo no ha encontrado cura para ello ni como poder controlarlo, de algún modo aquel sentimiento supera todo lo existente y me daba un tanto de temor ya que no quería volver a pasar por lo mismo que cuando solía mantener un noviazgo contigo…Cecil
Cuando aquel chico solía tocarme mi cuerpo experimentaba una sensación que no podía recordar, aquel cosquilleo alrededor de mí era extraño pero no era desagradable, de algún modo mi cuerpo inconscientemente pedía más, al igual que cuando podía sentir sus labios frotando los míos mientras que me besaba con pasión, en ese momento el tiempo se detenía y nada más importaba… ¿realmente podría ignorarlo teniendo en cuenta todo esto?
Ya cuando termine mi trabajo la lluvia aún continuaba y rápidamente me dirigí hacia mi auto, saliendo del hospital rápidamente fui en dirección a mi casa y como era de costumbre prendía un cigarrillo mientras conducía, ya a mitad de camino un semáforo me detuvo y mientras que esperaba que diera el color indicado, comencé a ver a alrededor por una extraña razón y entre una esquina vi a Chris todo empapado por la lluvia mirando extrañamente hacia el cielo dejando cubrir su rosto de aquellas gotas que caían y manteniendo aquel negro paraguas en el piso, rápidamente saque un paraguas que tenía atrás de mi asiento y corrí hacia él, lo tome de un brazo y lo traje a mi auto, la ira me invadía ya que cuando subió al auto lo comencé a regañar deliberadamente
- ¡¡ ¿Qué tratabas de hacer ahí entre la lluvia, no sabes que puedes tomar un grave resfrió?!!
Luego de que este moviera su rostro hacia un lado con un poco de indiferencia y unas palabras bastante frías me dijo
- Así que ahora te preocupas por mi…siendo que todo este tiempo solo me has ignorado
De un momento a otro el ambiente cambio y trate de evitar la conversación ya que de alguna manera había descubierto todo lo que realmente estaba haciendo, así que con un tono raspado le decía
- No sé de qué hablas, yo simplemente te trato como a todos los demás
Este con una risa bastante burlona comenzó a decir unas palabras que me irritaron
- ¿Así que a todas las personas le acorralas contra el piso y los besas?
-basta!!!!- le dije con enojo ya que no quería seguir con esta conversación…el camino a casa se volvió bastante incomodo ya que el silencio se había apoderado del auto y aquella mirada que mantenía el chico entre sus ojos era muy triste y creaba una incomodidad en mi interior
Ya cuando llegamos a mi casa le entregue a Chris una toalla blanca para que pudiera secar su cabello mientras que le traía un poco de té, ya luego de algunos minutos fui con una bandeja a la sala donde él se encontraba apoyando está en una mesa que había, de pronto aquel chico sin camisa comenzó a acercarse lentamente hacia mí, yo tratando de detenerlo apoyando mis manos en el pero su mirada era penetrante y tomaba mis manos para que lo pudiera tocar más, este se lanzó encima mío y manteniendo sus labios entre mi oído me decía
- Tú me gustas…quiero que seamos uno y me hagas tuyo
De pronto no pude soportar la pasión que me consumía y me adentre en ella tomándolo y apoyándolo entre el sofá, mientras que lo devoraba a besos entre su cuello, tocando lentamente su cuerpo y dejándolo cada vez más desnudo, mientras que el seguía susurrando sus lujuriosas frases entre mi oído que me hacían excitar más y más –te deseo- ; -quiero que seas mío- ; -solo mostrare este débil lado a ti- ; -quiero que te conviertas en lo más importante para mí-, aquellas palabras eran demasiado y me volvían loco de la excitación, y sin detenerme continuaba sometiendo a el bello chico rubio ante mis acciones, este con una mirada profunda comenzó a tocar mis partes inferiores de manera muy suave y ahí fue cuando todo el clímax comenzó
Mientras que lo tomaba entre mis brazos lo lleve a mi habitación recostándolo, aquel sudado cuerpo era hermoso y mis ojos se encandilaban con tanto, ya no podía más y lentamente comencé a desvestirme, este con mucho cuidado se sentaba entre mis piernas mientras que me abrazaba fuertemente y me decía con sus débiles palabras –entra en mi-, ya cuando nos habíamos vuelto uno aquellos orgasmos que resonaban en mi oído de parte de mi amante, hacían que me moviera más rápido, tocando su pelo de forma agresiva mientras que veía sus deslumbrantes ojos al besarlo, nada podía detener la situación ya que el placer que sentía era desbordante, cada vez que entraba y salía moviendo mi pelvis era placentero y hacia gozar cada vez más a mi compañero, este ya rasguñando mi espalda pedía más y más mientras que mordía mi cuello como un lindo perrito, sus labios se volvían cada vez más salados por el sudor pero aun así no podía parar de besarlo mientras cruzábamos nuestros dedos mutuamente apoyándolos entre mi hombro
Aquella noche lo hicimos muchas veces que de algún modo perdí la cuenta pero de lo que nunca podré olvidar, que esa primera vez junto a él fue la mejor
Ya en la mañana él se había ido a trabajar, porque tenía un turno más temprano que el mío, cuando baje al primer piso vi como en la mesa este me había preparado un desayuno, unos panes tostados y unos huevos cocidos, aquel esfuerzo me creo una sonrisa en el rostro y me envolvía aquella ternura, mientras que lo comía no podía quitar la mirada de una nota que había dejado en la mesa que decía “te amo”
ahh esta tan bueno , no lo habia leido todo por la cantidad de fic estoy leyendo pero me estoy haciendo el tiempo
ResponderEliminar